No pain, no gain. Sin dolor, no hay progreso

Hoy vamos a dedicar un  espacio de tiempo a  esa sensación tan agridulce de “trabajo bien realizado” que, sin lugar a dudas, todos  hemos sufrido alguna vez en nuestras carnes al hacer ejercicio y siempre nos lleva a la misma e inequívoca conclusión “que mal estoy físicamente”, LAS AGUJETAS.

A lo largo del tiempo han existido diferentes teorías sobre el origen de las agujetas y  la causa de su aparición, desde la acumulación de ácido láctico ,hasta la cristalización del mismo entre las fibras musculares. Parece que el avance de las técnicas ha concluido que se debe a una destructuración y daño tisular de las fibras contráctiles  a nivel de fascículo muscular que, para que nos entendamos, únicamente es apreciable a través de microscopio.

Este daño producido en el musculo se presenta a las 24-72 h tras la realización del ejercicio. En contra de lo que podemos imaginar, las llamadas micro roturas musculares se producen en la fase excéntrica del ejercicio, que es cuando dejamos el peso o volvemos a la posición de inicio del ejercicio de manera lenta y controlada.

Y aquí la explicación del titulo del  del articulo, la aparición de la microrotura responde a la necesidad del cuerpo de generar o construir  nuevas fibras mas grandes y potentes para soportar mejor el ejercicio realizado ya que ha percibido que este superaba sus posibilidades actuales, con el efecto estético de conseguir un musculo con mas tono y si te esfuerzas mucho mucho  y acompañas de una buena dieta, un musculo mas grande.

Qué hacer entonces con las agujetas?

  • La mejor forma de evitar las agujetas es ¡seguir entrenando! Eso sí, siempre después de dejar al menos 48 horas para que el músculo se recupere. Con el tiempo hay una adaptación y ya no se producen agujetas.
  • Calentar o estirar no evita las agujetas. De hecho, los estiramientos por sí solos pueden producir agujetas. Recuerda la primera vez que hiciste yoga.
  • Es un error tomar ibuprofeno u otros antiinflamatorios. Necesitas la inflamación para que tus músculos se reparen. Si te duele mucho, toma una aspirina.
  • Come y bebe. Tus músculos necesitan proteínas, carbohidratos y agua después del ejercicio.
  • El hielo no funciona. Si acaso, lo contrario: una sauna puede ayudar a que aumente la circulación de sangre y las agujetas duelan menos.
  • En cualquier caso, la mejor forma de acabar con el dolor del as agujetas es esperar dos días.

Nunca falla!!!

DEPRESIÓN POSTPARTO

¿Depresión postparto o baby blues?

Todos conocemos a alguna mujer que después de haber dado a luz ha empezado a sufrir alteraciones que nos hacen pensar en una depresión. Y si, puede estar sufriendo una depresión postparto que suele aparecer dentro de los tres primeros meses pero también se puede presentar hasta un año después.

¿Cuáles son los síntomas?

Muchas mujeres sufren de melancolía, tristeza, temor, cambios en el estado de ánimo, pueden llorar de repente, sentirse temerosas ante el cuidado del bebé y su capacidad de ser buena madre.

Actualmente a esta sintomatología que aparece en las primeras semanas después del parto se la denomina «baby blues» y afecta a un 80% de las madres siendo totalmente normales, leves y de corta duración, más o menos 2 semanas, remitiendo poco a poco

Si estos síntomas se alargan en el tiempo y son más graves llegando incluso a perder el interés por el bebé y su cuidado, abandono de tareas domésticas o de relaciones sociales,  es cuando hay que buscar ayuda profesional pues ya estamos hablando de Depresión Postparto que afecta al 15% de las madres. En unos pocos casos, muy pocos,  aparecen alucinaciones o deseos de autolesionarse o lesionar al bebé, es necesario, entonces, un tratamiento de urgencia.

¿Cuáles son las causas de este tipo de depresión?

Bueno, desgraciadamente las causas no están claras pero lo que es posible que los cambios hormonales que ocurren durante y después del embarazo influyan en su aparición y desarrollo afectando al estado anímico de la madre.

Pero también afectan otros cambios que se suceden tras el parto como son los cambios físicos, cambios en la vida cotidiana, en las relaciones sociales, en las relaciones laborales, en la libertad personal para actividades que antes del embarazo se realizaban, cambios en los ritmos de sueño-vigilia con el consiguiente agotamiento por falta de sueño, preocupaciones de tipo psicológico  como  temor a no ser buena madre, temor a fallar. sentimientos de incapacidad para cuidar al bebé…

¿Hay mujeres que tengan tendencia a sufrir este tipo de trastorno?

En general cualquier mujer puede sufrirla pero existen acontecimientos que pueden aumentar las probabilidades de sufrirla como un parto complicado, el padecimiento de un hecho traumático durante el embarazo como el fallecimiento de un ser querido, dificultades económicas, relaciones laborales o familiares complicadas, episodios de enfermedad mental o alteraciones depresivas anteriores, consumo de sustancias o embarazo no deseado o no planificado.

¿Cómo se puede solucionar?

La terapia cognitiva-conductual (TCC), ayuda a las personas a reconocer y cambiar sus pensamientos y conductas negativas; en el caso de la depresión postparto se ha visto como una de las terapias beneficiosa como tratamiento psicológico además de la farmacología que siempre deberá ser recetada por el profesional médico.

¿Si no trato una depresión postparto se soluciona sola?

Desgraciadamente una depresión postparto puede durar meses o años, y como consecuencia puede afectar a la salud de la madre y las relaciones de pareja,  familiares, sociales y laborales. Además puede afectar al bebé de manera que en el futuro pueden aparecer alteraciones de comportamiento.

Inmaculada Costa Ortí

Psicóloga CV06919

Me han detectado una protrusión… ¿Y ahora qué?

Después de un buen tiempo, donde ha imperado la formación antes que la devoción, vamos a retomar el tema de los posts desde la Clínica I+D, empezando por el tema de las controvertidas protusiones.

La protrusión es una lesión que se ha utilizado en múltiples ocasiones como diagnóstico principal para diagnosticar dolencias osteomusculares de espalda. Se suele detectar tras realizar una resonancia magnética, en donde se observa un abombamiento anormal del disco que se encuentra situado entre las vértebras. Estos discos se encuentran por toda nuestra columna y tienen una función de amortiguar los impactos y de ayudar al movimiento de nuestro tronco.En el supuesto de que esta patología continuara evolucionando y se abombara más, entonces estaríamos hablando de una hernia, pero esa es otra historia.

Lo primero que hay que aclarar es que no parece existir evidencia entre dolor cervical o lumbar y la presencia de protrusiones1. Han sido (y serán) múltiples las ocasiones en las que hallar una protrusión es la única justificación que se utiliza para diagnosticar una dolencia en la zona cervical o lumbar sobretodo, no siendo así del todo correcto.

¿Entonces por qué me dicen que mi dolor es debido a la presencia de la protrusión?

En ocasiones, los profesionales sanitarios, al observar una imagen, lo que hacemos es buscar alteraciones de la normalidad, y la presencia de una protrusión no se suele ajustara lo que se considera normal. El fallo en esta situación, radica en que se suele olvidar preguntar cosas tan importantes al paciente como los hábitos diarios, de ejercicios, laborales, etc., los cuales, sí que suelen tener una relación más directa con el dolor que la presencia de una protrusión2.

Me gustaría utilizar un punto de vista algo menos preocupante, a mí me gusta ver la protrusión más que como una lesión simplemente como una degeneración normal asociada a la edad y al desgaste típico laboral/deportivo. Viéndolo así, nos puede ayudar a quitarle importancia a este concepto tan a menudo mal utilizado.

Por último, remarcar que lo más importante ante una protrusión es no alarmarse, ya que el dolor puede tener otras muchas causas. También se podría dar el caso de que la protrusión ya estuviera presente antes que apareciera el dolor y que fuera asintomática, o sea, que no doliera. Si aun así vemos que es algo que nos puede preocupar en exceso, mi recomendación siempre será el acudir a vuestro fisioterapeuta de confianza el cual, sin lugar a dudar, estará encantado de ayudaros.

Espero haber servido de ayuda sobre este tema.

David Hernández Guillén

Fisioterapeuta Clínica I+D

  1. Quiroz-Moreno R, Lezama-Suarez G, Gomez-Jimenez C. Alteraciones discales de columna lumbar identificadas por resonancia magntica en trabajadores asintomticos. Revista Mdica del Instituto Mexicano del Seguro Social. 2008;46(2).
  2. Salinas-Asensio M. Relacin entre los hbitos de vida y algunos parmetros inflamatorios y oxidativos en pacientes con patologa osteomuscular. . 2017.

Conocemos un poco más el TDAH. ¿Lo padece mi hij@?

Según Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales), es una publicación realizada por la  Asociación Americana de Psiquiatría

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por:

A- Patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o desarrollo

B- Algunos síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos estaban presentes antes de los 12 años.

  1. Varios síntomas de inatención o hiperactivo-impulsivos están presentes en dos o más contextos (por ejemplo, en casa, en el colegio o el trabajo; con los amigos o familiares; en otras actividades).
  2. Existen pruebas claras de que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, académico o laboral, o reducen la calidad de los mismos.
  3. Los síntomas no se producen exclusivamente durante el curso de la esquizofrenia o de otro trastorno psicótico y no se explican mejor por otro trastorno mental (por ejemplo, trastorno del estado de ánimo, trastorno de ansiedad, trastorno disociativo, trastorno de la personalidad, intoxicación o abstinencia de sustancias).

Pero no nos confundamos, no todas las personas que presentan alguno de estos tres síntomas se diagnostican de TDAH.

¿Cuándo se considerará un trastorno?

Pues según la frecuencia y la intensidad de los mismos, comparado con la conducta de otros niños de su misma edad, y además que interfiera en su vida cotidiana ya sea en clase, en el parque con los amigos, en el colegio, es decir, en cualquier ámbito de su vida.

Estos tres síntomas provocan un deterioro psicológico, social y/o educativo. Pero no toda persona diagnosticada de TDAH va a manifestar hiperactividad, impulsividad e inatención, ya que, se ha visto que, este síndrome se manifiesta con tres posibles variantes:

– TDAH de predominio hiperactivo-impulsivo

– TDAH de predominio inatento

– TDAH de tipo combinado

¿Qué puede hacerme pensar que mi niño/a puede sufrir un TDAH?

Como padres, debemos buscar ayuda profesional cuando creamos que la conducta de nuestro hijo no es la adecuada comparándola con la de sus amiguitos o sus primos (de la misma edad) o cuando veamos que le está afectando a otras áreas de su vida (falta de amigos, problemas escolares, peleas, enfados y ansiedad…)

Es importante acudir a un profesional sanitario que valore si realmente existe un trastorno o no. Los profesionales médicos y psicológicos nos orientarán y ayudarán en el proceso.

Dependiendo de la edad podemos pensar que existe un riesgo cuando:

– En edad preescolar el niño se muestre muy movido y, a la vez, imprudente, cambiando de juego constantemente sin entretenerse en nada y sin obedecer.

– El niño en edad escolar tenga dificultad para adquirir hábitos de higiene y académicos. Sea muy descuidado con la higiene de las tareas escolares, presentándolas sucias y desordenadas, no sea capaz de llevar un orden en las tareas no finalizando ninguna.  Se muestre impulsivo intentando  realizar tareas antes incluso de la finalización de la explicación. Se distraiga continuamente, se le olvide el material escolar, hacer los deberes,…tenga problemas de relación con los compañeros, entrando fácilmente en conflictos y peleas.

– El adolescente es posible que ya no presente hiperactividad motriz pero no deje de mover las piernas, los brazos, juguetee con pequeños objetos entre los dedos. No atienda a clase. Se muestre impulsivo sin ver los efectos futuros de su conducta. Tenga dificultades para controlar el tiempo para hacer tareas o actividades. No establezca prioridades y tenga dificultades de organización y planificación. Tenga peleas con compañeros, maestros y padres de manera continua.

Estas son las conductas pero ¿por qué ocurren?

Russell Barkley (1994 y 1997) define el TDAH como un trastorno del sistema ejecutivo del cerebro que provoca problemas en las conducta del niño disminuyendo su capacidad de guiar su comportamiento para la realización de acciones en el futuro, así como la autorregulación del afecto y la motivación.

El sistema ejecutivo que es el que nos permite controlar nuestro comportamiento, planificar nuestras acciones, prever el resultado de éstas, anticipar el futuro.

¿Qué puedo hacer si mi hijo tiene un diagnóstico de TDAH?

Es importante valorar la gravedad de los síntomas del TDAH para poder implementar un correcto tratamiento.

EL TDAH tiene un fuerte componente genético (hasta el 80% de los casos diagnosticados presenta un familiar con características  similares) pero también se ve afectado por el entorno que puede mejorar la evolución del trastorno, por eso es tan importante intervenir también con los padres y maestros.

El tratamiento, según la gravedad de los síntomas, puede ser farmacológico pero, además, también psicológico y psicopedagógico

– Si los síntomas son leves o moderados, es aconsejable realizar un tratamiento de formación para los padres y maestros, y terapia psicológica con el niño.

– Si los síntomas son graves, provocan graves deficiencias en las áreas social, psicológica y académica, el tratamiento de primera línea será el farmacológico pero siempre acompañado de terapia psicológica que trabaje las habilidades sociales, la educación emocional y la terapia cognitivo conductual.

A continuación presento algunas pautas para trabajar en casa con nuestros niños y no importa si están diagnosticados de TDAH o no, pues les ayudarán a centrarse en las tareas y mantener un orden:

– Pedir que te repitan las instrucciones de la tarea que debe realizar

– Anotar en una libreta aquello que necesite recordar, cada tema en distintas secciones y llevar siempre la libreta contigo.

– Escribir notas recordatorias y colocarlas en lugares visibles (frigorífico, espejo, armario).

– Crear una rutina diaria y utilizar alarmas (despertador, móvil).

– Elaborar una lista con lo que necesita hacer.

– Elaborar un calendario para realizar las tareas.

– Dividir las tareas en pequeños grupos.

– Fijar una fecha o una hora límite para cada tarea.

– Asegurarse de que las terminas.

– Trabajar en un lugar silencioso.

– No hacer varias cosas a la vez. Empezar una tarea cuando ya haya terminado la anterior.

– Hacer pequeños descansos entre las tareas

– Hacer ejercicio, seguir una dieta equilibrada, dormir suficientes horas.

¿Qué es la fragilidad en la persona mayor?

FRAGILIDAD… Hace relativamente poco que descubrí término, el cual no me resultaba para nada familiar, al menos aplicado en el contexto de las personas mayores.

De todos es sabido que considerar algo frágil nos supone pensar que es delicado, débil, con facilidad a que se rompa, etc. El problema es que al extrapolarlo al ser humano parece no cuadrar bien.

Cuando hablamos de esa fragilidad que nos afecta, estamos refiriéndonos a un estado o una fase previa a la fase de dependencia (cuando por nuestra edad vamos a necesitar de asistencia de terceras personas).

¿Cómo podemos identificarla?

Es común en esta fase que aparezca pérdida de peso no voluntaria, disminución de la actividad física, disminución de la velocidad de la marcha, pérdida de fuerza y tendencia a cansarse con facilidad. Aunque queda decir que no son los únicos síntomas.

Entonces… ¿se puede considerar una enfermedad?

La respuesta es no, simplemente es un estado o fase por el que solemos pasar, en mayor o menor medida.

¿Y cómo se puede evitar?

Más que evitar, el objetivo es paliar. Hemos de intentar llegar de la mejor forma posible.

Ahí es donde entra el ejercicio físico. Cuanto mejor físicamente estemos cuando lleguemos a esta fase, menos intensa será y más tarde llegará.

Por eso puedes contar con Clínica I más D, con el diagnóstico personalizado y el asesoramiento debido podremos trabajar diferentes pautas y ejercicios para sobrellevar la travesía con un mayor bienestar y siempre intentando aumentar la calidad de vida.

Puedes contactar con nosotros que estaremos encantados de atenderte y proporcionarte información más detallada sobre este tema o cualquier otro que te interese.

 

BENEFICIOS DEL MASAJE INFANTIL

masaje-infantil1

El masaje infantil está tomando mucha importancia en los últimos años y no es por casualidad, ya que esta técnica proporciona muchos beneficios tanto a los niños como a los padres.

El masaje infantil tiene una gran tradición en muchas culturas, sobre todo, en la India donde las madres masajean a sus bebés desde antiguo.

En la actualidad, el masaje infantil se nutre tanto de las técnicas del masaje oriental  como de movimientos de reflexología y del masaje nórdico, consiguiendo así, estimular la totalidad del cuerpo y los sentidos del bebé.

Los beneficios de esta técnica repercuten a nivel fisiológico y psicoemocional siendo una técnica muy completa que cubre todo el ser de la persona.

A nivel fisiológico el tacto es fundamental para integrar la información procedente del exterior favoreciendo además el proceso de mielinización que se produce en los primeros años de vida. El sistema hormonal se ve afectado positivamente también, ya que se libera endorfinas.

El momento del masaje provoca una situación de tranquilidad manteniendo el equilibrio del sistema inmunológico, además de proporcionar seguridad emocional que redundará en beneficios psicoemocionales como autoconfianza, auto seguridad y fortalecimiento de los lazos entre padres e hijos.

Durante los primeros mese de vida el sistema gastrointestinal aún no está maduro por lo que es común la presencia de cólicos y gases. El masaje ayuda a este proceso de maduración  y a su regulación.

También ayuda a la regulación del sistema respiratorio cuando el masaje es dado en la zona del pecho y espalda.

Aporta mayor cantidad de oxígeno a la sangre y los movimientos ayudan tanto a relajar como a tonificar la musculatura.

Pero, además de todos estos beneficios fisiológicos, también aparecen beneficios a nivel emocional y psicológic

Con el masaje infantil disfrutaremos de un tiempo de intimidad con nuestro hijo que le ayudará a tomar conciencia de su cuerpo, sus límites, su relación con el exterior. Ayudará a conocer los límites, también, de los demás, respetándolos. Le dará confianza, seguridad y autoestima consiguiendo equilibrio emocional.

El masaje es un acto de comunicación entre padres e hijos. Esta comunicación, sin palabras, sólo con tacto y miradas, sonrisas y caricias, nutrirá los lazos de unión de la familia provocando también en el adulto la aparición y mantenimiento de vínculos afectivos que impedirán que exista mayor probabilidad de abandono físico o emocional.

Esta técnica no es exclusiva de madres e hijos, también el padre tiene un papel fundamental en el proceso, por lo que es sumamente importante que esta técnica sea aplicada tanto por las madres como por los padres, ya que los beneficios también los vivirán ellos.  Y tampoco es exclusiva para los bebés dado que, aunque es importante empezar con las técnicas incluso en recién nacidos de días, los movimientos se pueden prolongar durante toda la infancia consiguiendo, así mantener los beneficios obtenidos y prolongarlos durante toda la vida adulta de nuestros hijos consiguiendo formar a personas con empatía, respetuosas con los demás y con ellos mismos y con mayor estabilidad emocional.

 

Inmaculada Costa Ortí 

Psicóloga (CV 06919)

 

 

¿POR QUÉ CADA VEZ QUE VOY AL FISIOTERAPEUTA ME MANDA EJERCICIOS PARA CASA?

terapeutico

En Clínica i + d, consideramos el ejercicio terapéutico como una herramienta fisioterapéutica clave para mejorar y prevenir multitud de patologías, especialmente aquellas recurrentes y/o que cursan con dolor crónico musculoesquelético .

Cada vez más estudios científicos avalan la prescripción de ejercicios como parte del tratamiento ( Smidt, 2002;  Taylor, 2007) pero,  ¿Qué entendemos por  Ejercicio Terapeútico?

“Es la prescripción de un programa de actividad física que involucra al paciente en la tarea voluntaria de realizar una contracción muscular y/o movimiento corporal con el objetivo de aliviar los síntomas, mejorar  la función o mejorar, mantener o frenar el deterioro de la salud”. (Taylor 2007)( Australian Journal Physiotherapy)

Cada paciente presenta unas características fisiológicas, biomecánicas, musculoesqueléticas, cognitivas y afectivas únicas, por tanto, el programa de actividad física terapéutica siempre se realiza de forma individualizada.

Los profesionales de Clínica i + d prescriben los ejercicios más adecuados después de realizar un análisis morfoestático y biomecánico para detectar descompensaciones, limitaciones funcionales o patologías del aparato locomotor.

“La falta de actividad destruye la buena condición de todo ser humano, mientras que el movimiento y el ejercicio físico lo conserva”. Platón.

Inés Sáez Muñoz

Fisioterapeuta Col. 5111

¿TENGO UNA CONTRACTURA?

SIGAMOS EXPLICANDO PATOLOGÍAS… LA TÍPICA CONTRACTURA

Me duele la espalda y creo que tengo una contractura.

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La mayoría de veces este auto diagnóstico es correcto, no porque todos los dolores sean ocasionados por ellas, si no porque están presentes en la mayoría de problemas músculo-esqueléticos.

Vamos a partir de la definición de contractura:

 Estado de rigidez o de contracción permanente, involuntaria y duradera de uno o más músculos.”

Si nos fijamos estamos hablando de una situación en la que no tenemos control de aquello que usamos para mover las diferentes partes de nuestro cuerpo, o sea, aparece de manera involuntaria y se mantiene en el tiempo de manera indeterminada, muchas veces relacionado con la lesión o causa que la haya originado.

¿Y por qué aparecen las contracturas?

 A ver, las causas son múltiples, desde problemas de tensión, malas posiciones, malos gestos, sobreesfuerzos, estrés, accidentes de tráfico, etc. Vamos un sin fin de causas posibles e imaginables.

Lo que me gustaría dejar claro es la principal función de la contractura en el cuerpo, el por qué el cuerpo hace aparecer esas contracturas tan molestas… su principal objetivo es la PROTECCIÓN, básicamente busca inmovilizar una zona (como cuando has tenido un accidente de tráfico y te ponen el típico collarín) con el fin de que no se siga “dañando” por decirlo de alguna manera.

¿Entonces las contracturas son buenas?

Buenas, buenas no se podría decir que lo son, yo no he dicho eso, simplemente he dicho que ese es el objetivo del cuerpo. La idea es buena, tenemos un segmento del cuerpo que duele y entonces creo mi propio collarín o faja o lo que sea… no está mal, ¿verdad?

El problema aparece cuando esa contractura se mantiene en el tiempo y nos empieza a “incordiar” de manera irritante, eso nos lleva al dolor y el dolor nos lleva a movernos menos, lo cual nos va a hacer entrar en un círculo vicioso de dolor e inmovilización, y ahí es donde esa contractura se puede mantener en el tiempo.

Este último punto es el más importante de todos, la contractura nos limita la movilidad y eso es lo que nos perpetúa el problema y el dolor. La función del fisioterapeuta es quitar esa contractura para que podamos recuperar la movilidad, ya sea del segmento o de la parte del cuerpo que “nos haya inmovilizado” y así poder solucionar el problema.

 Concluyendo…

Las contracturas tienen su fin en el cuerpo, pero ignorarlas y dejarlas mucho tiempo, incluso tratarlas sólo con medicación, la mayoría de las veces no va a hacer que mejoren por sí solas y ahí es donde entramos nosotros, vuestros amigos los fisioterapeutas, con todo nuestro abanico de técnicas para poder tratar ese problema y aconsejaros en cual es la mejor solución para cada caso.

Espero que os haya sido de ayuda.

PD: En este post he decidido hablar de la “típica” contractura de espalda o de origen músculo-esquelético que solemos sufrir casi todo el mundo, pero existen otros muchos orígenes que ocasionan este problema, a veces mucho más serios, no he querido abordarlos en esta ocasión porque prefiero dejarlos para más adelante.

 David Hernández Guillén

Fisioterapeuta y Osteópata.

Prof. Asociado EU Fisioterapia de Valencia.

FISIOTERAPIA PARA RUNNERS

POSTRUNNERS

Dentro de muy poco tendrá lugar el II Trail Pico Atalaya, que mejor momento para hablar de la importancia de visitar al fisioterapeuta para mejorar tu rendimiento y evitar así las tan temidas lesiones del corredor.

En Clínica i + d  pensamos que en la prevención está la clave del éxito, por ello dedicamos este post para mostrarte algunas pautas útiles para prevenir lesiones antes y después de una gran competición.

  • Lleva una dieta adecuada: “somos lo que comemos”.
  • Desarrolla una correcta técnica de carrera: con un mal hábito de carrera, en una prueba de 20 km golpearás contra el suelo una media de 16000 veces, con una mala transmisión del impacto se crearán microrroturas que pueden provocar una lesión.
  • Respeta los tiempos de descanso y recuperación.
  • Acude a la consulta de tu fisioterapeuta de confianza: mejorarás el control, la flexibilidad y la funcionalidad de tu sistema musculo-esquelético. Trabajarás fuerza, resistencia y propiocepción y corregirás desequilibrios musculares y articulares.
  • Realiza un masaje de descarga antes de competir (5-7 días), de esta forma, conseguirás mejorar el rendimiento muscular al reducir la fatiga y los dolores musculares provocados por el entrenamiento.

Justo antes de la competición…

  • Infórmate acerca de las características y exigencias de la prueba a la que vas a enfrentarte: acércate a inspeccionar el terreno o visita portales de internet.
  • Ten en cuenta la climatología del día de la prueba.
  • Realiza un adecuado calentamiento y vuelta a la calma.
  • Recuerda la importancia de hidratarse y alimentarse adecuadamente:la falta de hidratación puede favorecer la aparición de roturas fibrilares y de sobrecargas musculares.

Y tras realizar el esfuerzo…

  • Acude al fisioterapeuta después de competir (no antes de 3 días): es necesario para restablecer el estado muscular óptimo, reducir la inflamación y disminuir la rigidez de los tejidos.

Si deseas información sobre cómo podemos ayudarte a mejorar tu rendimiento y prevenir o mejorar tus lesiones no dudes en consultarnos.

Inés Sáez Muñoz

Fisioterapeuta

Ya que estamos…¿Cuándo debería acudir al fisioterapeuta?

fisioterapeutaEsa es otra de tantas preguntas (y ya llevamos unas cuantas) que me suelen preguntar los pacientes.

La primera respuesta que podría dar es simple: “acude al fisioterapeuta cuando te duela”.

Mira tú que respuesta tan rápida y simplificada, pero… ¿dónde está el margen de ese dolor?

Vamos a aclararlo un poco, el dolor es algo bueno, aunque desagradable, es algo que utiliza nuestro cuerpo para decirnos que tenemos una cosa dentro de nuestro que no funciona bien, como esas lucecitas de los coches que se encienden cuando aparece algún problema en el motor o en otra parte, más o menos. Cuando aparecen sabemos que tenemos que hacer algo.

¿Entonces me estás diciendo que nada más me duela ya tengo que ir al fisio?

Bueno, tampoco es eso, si fuera así no saldrías de la clínica, ya que siempre nos duelen cosas, eso es lo normal.

Yo le explico a mis pacientes que si un dolor persiste más de una semana es que pasa algo serio que el mismo cuerpo no ha podido solucionar, la mayoría de dolores son temporales y somos capaces de “repararlos” por nosotros mismos.

Si un dolor persiste, o sea, si esa lucecita de nuestro control de mandos no se apaga durante ese tiempo, es entonces donde vuestro amigo el fisioterapeuta os puede echar una mano (literalmente).

Espero haberos sido de ayuda.

David Hernández Guillén

Fisioterapeuta y Osteópata

Prof. Asociado U.V. Fisioterapia