Me han detectado una protrusión… ¿Y ahora qué?

Después de un buen tiempo, donde ha imperado la formación antes que la devoción, vamos a retomar el tema de los posts desde la Clínica I+D, empezando por el tema de las controvertidas protusiones.

La protrusión es una lesión que se ha utilizado en múltiples ocasiones como diagnóstico principal para diagnosticar dolencias osteomusculares de espalda. Se suele detectar tras realizar una resonancia magnética, en donde se observa un abombamiento anormal del disco que se encuentra situado entre las vértebras. Estos discos se encuentran por toda nuestra columna y tienen una función de amortiguar los impactos y de ayudar al movimiento de nuestro tronco.En el supuesto de que esta patología continuara evolucionando y se abombara más, entonces estaríamos hablando de una hernia, pero esa es otra historia.

Lo primero que hay que aclarar es que no parece existir evidencia entre dolor cervical o lumbar y la presencia de protrusiones1. Han sido (y serán) múltiples las ocasiones en las que hallar una protrusión es la única justificación que se utiliza para diagnosticar una dolencia en la zona cervical o lumbar sobretodo, no siendo así del todo correcto.

¿Entonces por qué me dicen que mi dolor es debido a la presencia de la protrusión?

En ocasiones, los profesionales sanitarios, al observar una imagen, lo que hacemos es buscar alteraciones de la normalidad, y la presencia de una protrusión no se suele ajustara lo que se considera normal. El fallo en esta situación, radica en que se suele olvidar preguntar cosas tan importantes al paciente como los hábitos diarios, de ejercicios, laborales, etc., los cuales, sí que suelen tener una relación más directa con el dolor que la presencia de una protrusión2.

Me gustaría utilizar un punto de vista algo menos preocupante, a mí me gusta ver la protrusión más que como una lesión simplemente como una degeneración normal asociada a la edad y al desgaste típico laboral/deportivo. Viéndolo así, nos puede ayudar a quitarle importancia a este concepto tan a menudo mal utilizado.

Por último, remarcar que lo más importante ante una protrusión es no alarmarse, ya que el dolor puede tener otras muchas causas. También se podría dar el caso de que la protrusión ya estuviera presente antes que apareciera el dolor y que fuera asintomática, o sea, que no doliera. Si aun así vemos que es algo que nos puede preocupar en exceso, mi recomendación siempre será el acudir a vuestro fisioterapeuta de confianza el cual, sin lugar a dudar, estará encantado de ayudaros.

Espero haber servido de ayuda sobre este tema.

David Hernández Guillén

Fisioterapeuta Clínica I+D

  1. Quiroz-Moreno R, Lezama-Suarez G, Gomez-Jimenez C. Alteraciones discales de columna lumbar identificadas por resonancia magntica en trabajadores asintomticos. Revista Mdica del Instituto Mexicano del Seguro Social. 2008;46(2).
  2. Salinas-Asensio M. Relacin entre los hbitos de vida y algunos parmetros inflamatorios y oxidativos en pacientes con patologa osteomuscular. . 2017.