ICTUS ISQUÉMICO Y HEMORRÁGICO

¿Sabes qué es un ictus?

Pues un ictus es una interrupción repentina, brusca, del aporte de sangre al cerebro que provoca un daño neuronal.

¿A qué es debida esta interrupción?

Pues es debida a un bloqueo  por un coágulo que impide el avance de la sangre o a la rotura de un vaso cerebral que provoca una hemorragia.

¿Cómo detecto un ictus?

Existes tres síntomas clave que se dan de manera brusca:

  • pérdida de fuerza en la mitad del cuerpo
  • dificultad para hablar
  • caida de la boca (boca torcida)

En ocasiones otros síntomas que acompañan son alteración de la vista y vértigo o dolor de cabeza

¿Qué secuelas puede tener un ictus?

Los efectos de un ictus pueden ser múltiples y de distinta gravedad dependiendo de la gravedad de la lesión y la zona cerebral donde se haya ocasionado.

De manera general los efectos son los siguientes

  • Discapacidad en el movimiento con pérdida de fuerza
  • Trastornos visuales con pérdida de visión en la mitad del campo visual.
  • Trastornos del lenguaje con dificultad para articular palabras, incapacidad para Comprender o emitir algún tipo de lenguaje adecuado.
  • trastornos de la sensibilidad
  • Deterioro cognitivo con disminución de la memoria, orientación, atención, cálculo, lógica…
  • Cambio de caracter
  • Aparición de síntomas depresivos

¿Se puede rehabilitar estos problemas?

Es importante que se inicie la rehabilitación t de un ictus de manera inmediata ya que la mayor parte de la recuperación ocurre durante los 3 primeros meses y a partir de ahí ésta ocurre de manera más lenta.

¿Cuánto tiempo costará recuperarse?

En algunos pacientes la recuperación no es completa pues existen muchos factores que afectan al proceso como son la edad del paciente, la gravedad de las lesiones y la zona lesionada. Pero es importante mantener la rehabilitación hasta conseguir la mayor capacidad funcional del paciente

¿Qué objetivo tiene la rehabilitación neuropsicológica?

EL objetivo de la rehabilitación neuropsicológica es mejorar las funciones mentales que han resultado afectadas como consecuencia del daño cerebral, sobre todo, lenguaje, memoria, atención, percepción, motricidad, funciones ejecutivas, pensamiento y conducta emocional para conseguir devolver al paciente el nivel más alto de funcionamiento, la mayor independencia posible y reintegrarlo socialmente.

Los comentarios están cerrados.